Fernando de la Cruz leyendo Si el avestruz volara en la biblioteca pública Jaime Sabines, en Tuxtla Gutiérrez |
En el libro Si el
avestruz volara hay un niño que canta mientras se divierte haciendo
poemas. Ese niño, de más está decirlo, es el poeta Fernando de la Cruz que ha
venido desde Yucatán para compartirnos sus cantos. El libro inicia con una
receta. ¿Cómo cocinar un poema? Fácil. Primero llame a Fernando de la Cruz que
es un chef calificado en poemas vegetarianos y poemas en su jugo. Seguro que
después explicarle sus deseos, el chef le ofrecerá sugerencias para que el
poema quede rico en metáforas y rimas. Después, si usted gusta, revise Veinticinco maneras de cocinar un poema que forma
parte del libro Si el avestruz volara. Usted
decide qué tipo de ingredientes utilizar para el guiso. Si es de paladar
alegre, entonces le vendrá bien un poema satírico, acompañado de un par de
lonjas de tocino. Si por el contrario es de paladar exigente, entonces puede
que le interese un poema en prosa, acompañado de exquisitas crepas hermosas.
Si el avestruz volara en la sierra madre de chiapas |
Sin embargo, no todo el libro es hablar
de cocina e ingredientes. Asoma por allí la señorita tecnología con minifalda y
tacones altos que, de más está decirlo, tiene el mundo a sus pies. No hay niño,
adolescente, joven o adulto que, con la mirada, no la recorra de pies a cabeza.
Y dicen, no me crean, que quienes han decidido seguirla, se han perdido de sí
mismos. De muestra están los niños que han olvidado la natación, el ajedrez y
otros juegos, para atender, por ejemplo, una tablet. Ya no digamos los adultos
que del Facebook o el wasapp no se quieren apartar. Nuestro poeta reflexiona en
el poema ¿Qué es un tablet? hasta qué grado,
el niño u hombre, es capaz de evadirse de la realidad para encerrase en un
dispositivo frío y mecánico que lo va apartando del mundo y de sus semejantes.
Si usted no me cree, atrévase a leer el poema y luego me dice si tengo o no
razón.
Ahora que si lo suyo es la música, venga,
lo invito a cantar: “Tú tenías diez gatitos / uno es vicepresidente y ya nomás
te quedan nueve / de los nueve que quedaban, uno es actor famoso y ya nomás te
quedan ocho / de los ocho que quedaban / uno se hizo superhéroe y ya nomás te
quedan seis”. Si quieren seguir cantando los invito a leer Canción
de los diez gatitos que, de seguro, será todo un éxito con sus hijos
o alumnos. Para tener mayores posibilidades de triunfo, se recomienda leer o
cantar el poema antes de iniciar las clases. Si está en casa, entonces lo
indicado podría ser en la cama y antes que sus pequeños duerman. El canto
servirá para que los niños, estudiantes o hijos, sepan que la realidad es más
que sufrimientos y guerras. También es canto y sueños.
Si el avestruz volara en san Cristóbal de Las Casas |
Si no se conforma con cantar, entonces
tome un paraguas y acompañemos al poeta a caminar las calles de la ciudad,
mientras una lluvia de bicicleta nos cae encima. ¿Se imaginan que las nubes en
vez de agua transportaran bicicletas? ¿Puede ser eso posible? ¡Claro! En la
imaginación no hay nada imposible. Y Fer lo sabe. No en vano dice en Hay poesía en marte que en la capa de ozono hay
baches. O que los extraterrestres pueden ser divinidades o humanos del futuro.
¿No será que a nuestro lado hay un extraterrestre? Averigüen. ¿Cómo?
Pregúntenle “¿de qué color es el aura de los ángeles cuando se enamoran?” Si no
saben la respuesta, seguro es un extraterrestre. Pero si quiere tener certeza,
entonces platéele Preguntas para un duende hipnotizado
que viene en la página 16 de Si el avestruz volara.
Si no sabe ninguna respuesta, entonces sí que ha estado conviviendo con un
marciano. Sin embargo, no quiero adelantarme a lo que el escritor va a decirnos
con respecto a ello, pues ya saben “… que los científicos -igual que los petas-
son buenos en el arte de inventar marcianadas”.
Si el avestruz volara en Villaflores, Chiapas |
Sin embargo, como ya estoy emocionado, se
imaginan qué pasaría si las letras tuvieran vacaciones. ¿Cómo escribirían la
carta a la novia o al novio? ¿Cómo escribirían el mensaje de whatsapp? Si
quisieran saber cómo sería el mundo, lean el poema También
las letras tienen vacaciones, pero tienen que hacerlo terminando
esta presentación, pues es posible que las letras, cansadas de tantos mensajes,
decidan irse al mar y ustedes se queden sin leer. Y ya que estamos hablando de
mar, que mejor pretexto que la lectura de Si el avestruz
volara para visitar Bacalar. A propósito, ¿saben por qué el agua de
allí es dulce? Si no saben y quieren saber, yo les pido, con la mano en el corazón,
que pidan a Fer que lea Por eso es dulce el mar de
Bacalar. Y si no los motiva, entonces pregúntenle, queridos amigos,
qué pasaría Si el avestruz volara.
Muchas gracias.